Setenta años construyendo una comunidad abierta al mundo: desde la llegada de los primeros alumnos internacionales y las primeras clases de español hasta la celebración de dos torneos internacionales de tenis.
Hay historias que explican quién eres. Y hay otras que, además, demuestran que una identidad puede mantenerse viva durante generaciones.
La historia de Lope de Vega International School es, desde sus orígenes, la historia de un colegio que decidió mirar más allá de sus fronteras.
El pasado domingo, la Federación de Tenis de la Comunidad Valenciana reconoció la labor de entidades y clubes que trabajan en la promoción y organización de torneos internacionales. Entre los reconocidos estuvo Lope de Vega, un reconocimiento que adquiere un significado especial cuando se contempla desde la perspectiva de su trayectoria internacional.

Hay historias que explican quién eres. Y hay otras que, además, demuestran que una identidad puede mantenerse viva durante generaciones.
La historia de Lope de Vega International School es, desde sus orígenes, la historia de un colegio que decidió mirar más allá de sus fronteras.
La Federación de Tenis de la Comunidad Valenciana reconoció recientemente la labor de entidades y clubes que trabajan en la promoción y organización de torneos internacionales. Entre los reconocidos estuvo Lope de Vega, un reconocimiento que adquiere un significado especial cuando se contempla desde la perspectiva de su trayectoria internacional.
El colegio internacional que nació antes que la Benidorm internacional
Lope de Vega nació en 1956, en un Benidorm muy diferente al actual. La ciudad todavía no había adquirido la dimensión turística e internacional que la convertiría con el paso de los años en uno de los grandes destinos del Mediterráneo. Sin embargo, el proyecto educativo impulsado por Juan Fuster Zaragoza ya tenía una mirada claramente internacional.
Con la creación de la residencia y la llegada de estudiantes procedentes de distintos países, el colegio comenzó a ampliar sus horizontes y a construir una comunidad educativa cada vez más internacional.
En 1968 ya se impartían clases de español para extranjeros, y en 1974, Lope de Vega acogió el III Congreso Mundial de Colegios Internacionales, situando al centro en un contexto educativo internacional mucho antes de que términos como globalización, multiculturalidad o educación internacional se convirtieran en conceptos habituales. No era una estrategia pasajera, era una identidad.
La internacionalización como parte del ADN
Setenta años después, hablar de Lope de Vega es hablar de una comunidad educativa formada por personas de diferentes procedencias, culturas y nacionalidades.
La internacionalización no se limita a los idiomas, a los programas educativos o a la procedencia de sus alumnos. La internacionalización se vive.
Se vive en las aulas, en los patios, en las actividades deportivas, en las familias y también en las instalaciones del colegio, que a lo largo de los años se han convertido en espacios de encuentro para personas procedentes de diferentes lugares del mundo.
Cuando el mundo entra por las pistas de tenis
Quizá uno de los ejemplos más visibles de esa vocación internacional se encuentre hoy en sus pistas de tenis. Cada año, jóvenes deportistas procedentes de diferentes países llegan a Lope de Vega para competir en dos torneos internacionales.
El Tennis Europe Juan Fuster Zaragoza y el ITF Lope de Vega International School convierten durante sus respectivas celebraciones al colegio en un punto de encuentro internacional.
Y existe un elemento especialmente singular: son pocos los colegios del mundo que pueden albergar en sus propias instalaciones dos torneos internacionales de tenis de estas características.


Del Benidorm de 1956 al mundo de hoy
Quizá sea precisamente esta perspectiva histórica la que permite comprender mejor el significado del reconocimiento recibido el pasado domingo. No se trata únicamente de reconocer la organización de unos torneos.
Se reconoce la capacidad de un colegio para mantener una relación continuada con el deporte internacional y para convertir sus instalaciones en un punto de encuentro.
Pero, sobre todo, se pone de manifiesto algo que forma parte de Lope de Vega desde mucho antes: su vocación internacional.
La internacionalización no es una nueva estrategia. Es una forma de entender la educación que comenzó hace 70 años y que continúa evolucionando.
Hoy se manifiesta en las aulas, en la diversidad de su comunidad educativa y también en acontecimientos como el Tennis Europe Juan Fuster Zaragoza y el ITF Lope de Vega International School.



















